sábado, 9 de febrero de 2008

Capitulo III

Mi relación con Letizia Ortiz siempre había sido indirecta, hasta esa noche... Para hablar del comienzo hay que remontarse a la noche que Manuel Cerdan, director de la revista “interviú” llego a mi despacho prometiéndome el trabajo del siglo. Aún quemaba el reciente anuncio público de la Boda del Príncipe de la Corona Española con la ex presentadora de telediarios, señora divorciada, nieta de un taxista y mucho más... Cerdan me convenció a base de promesas económicas e ínfulas de humo a dar un paso que nadie en su sano juicio tomaría siquiera en consideración.

Así fue como me traslade hasta México, tras la pista de la relación entre Letiza y el pintor cubano Waldo Saavedra, la misma se inicio en 1.996 cuando la actual princesa empezaba su carrera como periodista en el País de los nachos y mariachis. De aquellos años hasta nuestros días, llego como prueba incontestable del romance la fotografía que Waldo realizo a Letizia con sus pechos desnudos y que servio para ilustrar el interior del trabajo discográfico del Grupo “Maná”, “Sueños Líquidos”, en 1.997. Toda la maquinaria de la Casa Real se puso en marcha para lavar los “trapos sucios” que pudieran menoscabar el brillo de la Realeza, se compraron plumas periodísticas y se maquillaron editoriales y reportajes, de tal modo que la relación entre Waldo y Letizia quedara a ojos del gran público nada más que como un juego floral de amistad pura. De la fotografía se quiso hacer creer que la entonces prometida real jamás poso semi-desnuda para el pintor, y que fue este quien acoplo a su rostro el resto del cuerpo que luego ilustro el Póster de “Maná”.

Cerdán estaba dispuesto a publicar en “Interviú” las fotografías reales que Waldo tomo a Letizia mientras duro su relación y que según informaciones privilegiadas enseñaban más allá de dos pechos turgentes. Puesto que el asunto era peliagudo como un campo de minas en la noche decidió utilizarme a mi en vez de a un periodista, lo cual ayudaría a no relacionar a “Interviú” con el proceso de recolección de las fotos, de esa forma Cerdán podía jugar la baza del “chantaje” con la Casa Real y en suma, o pillaba pellizco con la publicación o lo hacía por conservar en caja fuerte unas fotografías tan comprometedoras que la desaparecida “Lady Dy” podría pasar como “Mery Popins” al lado de la futura Reina de España...

Mis pesquisas y averiguaciones me llevaron a la conclusión de que las fotografías eran reales como la luz del Sol, me la jugué entablando amistad con Waldo, y tras una noche de mucho tequila y rancheras por el camino de las farolas acabe durmiendo en su cama, en resumen, me hice con las fotos y salí corriendo... Desdichado de mí, a mi vuelta a España la boca del lobo se cerro sobre mi con toda su pesadumbre y rabia, Cerdan se echo atrás, la Casa Real sabia de lo nuestro, si las fotografías veían la luz éramos raspas de sardina en una gatería... Enanejado, alentado por el whisky y la frustración publique las fotografías en el “blog” de mi Agencia de detectives... en menos de 24 horas estaba durmiendo en celda, a mendrugo de pan y agua al día, la incertidumbre era tal que no apostaba ni mi caspa a que volviera a pisar más aceras.

Por fortuna para mí, los hilos del destino no se me cortaron en aquellos días y pude volver a mi charco, con más pena que gloria, fichado y señalado más libre al fin y al cabo. Me costo volver a reconstruir la Agencia de investigación se me cerraron muchas puertas y las manos que antes estrechaba eran ahora puños amenazantes. Por todo eso, la situación en la que ahora me hallaba me resultaba subrealista como la copula entre un erizo y una pingüino, nuevamente en el cubículo del baño con Oscar a mi derecha y enfrente, sustituyendo la siniestra estampa de Sabina, la Princesa de Asturias, futura Reina de España, Doña Letizia Ortiz.

- ¡Al fin solos! – dije yo, como para romper el hielo.

- Me gustan los hombres con sentido del humor, Señor Jack, pero ya ve lo mucho que ha costado que mi Esposo accediera a que usted y yo nos entrevistáramos a “solas” – Y miro de forma sutil al Jefe de los Escoltas, que nuevamente se mimetizaba con el mobiliario - aprovechemos el tiempo y lleguemos a la solución.

- Antes, una curiosidad, ¿su marido sabe que fui yo el causante directo de que aquellas fotografías que de usted tomo Waldo... salieran a la luz? –

- No, no sabe que es usted... si lo hubiera sabido no estaría usted aquí.- Oído lo cual no supe si alegrarme o maldecir el que no lo supiera. Me percate también de que Oscar me echo la soga al cuello con su mirada, él tampoco sabía lo mío... hasta ahora.

- Y dígame, sabiendo usted quien yo era, por tanto gozando de nulo aprecio a mi persona, más bien todo lo contrario... ¿por qué accedió a que yo viniera a tratar de resolver este “caso?”-

- ¿Usted cree en el destino? Yo sí, de alguna forma estábamos predestinados a vernos en la situación en la que estamos, y que me parezca usted un hombre mezquino no quita para que pueda ser un buen profesional en lo suyo, cuando Joaquín menciono su nombre yo estuve de acuerdo de alguna manera supe que era usted el único capaz de resolver el misterio- Era una mujer hermosa, mucho más al natural que a través del cristal del televisor o en las fotografías de la prensa rosa, sus enormes ojos parecían envolverte cuando te miraban y sus palabras eran cuerdas que te ataban su razón. Tuve deseos de besarla, mi mente se disgregaba en pensamientos incoherentes, me acomode bajo en el grifo del lavamanos y me refresque la cara. Faltaban veinte minutos para las cinco.

- ¿Y si le dijera que a mí ni me va ni me viene todo esto? Yo solo fui invitado a esta velada de rebote, no siento aprecio por su familia política, me importa un carajo el dichoso anillo, no soy un mosquetero, y nada gano ni pierdo de este esperpento.

- ¿Mi gratitud y mi aprecio no bastarían? Jack, no olvide lo que soy, cuando usted atento contra mi intimidad yo me informe de su vida, obra y milagros,- deduje que ahora me hablaba más la periodista que la princesa- de alguna forma le conozco, más de lo que usted cree, es usted tan sensible y romántico que forma un escudo casi irrompible a su alrededor porque piensa que de esa forma estará protegido y nadie le podrá hacer daño, pero usted es lo que es, y no lo que trata de aparentar, no dudo que haya terminado creyéndose su personaje de tipo duro, fracasado y alcoholizado, pero si por un momento escucha el latir de su corazón recordara los ecos de su amor pasado, no es usted el único que ha sido pisoteado y vilipendiado por alguien a quien se quiso, su sangre en tan roja como la mía y se deja arrastrar por las mismas pasiones y tormentos, téngamelo en cuenta.- Definitivamente el carisma de esa mujer era tal que bien podía ser capaz de convertir a Jesuscristo al ateismo. – Si yo no le hubiera tenido en cuenta a usted su biografía, puede que aún estuviera cumpliendo pena en prisión o en el Infierno.

- Es usted persuasiva, si bien la próxima vez puede ahorrarse tantas palabras, con que desabroche un botón de la blusa y me guiñe un ojo será suficiente.. – Oscar se incorporo amenazante – Bien, retomemos el fascinante caso de la desaparición del anillo republicano... ¿Aún sigue manteniendo relación con Waldo?.-

- ¿Es procedente esa pregunta?

- ¿Pero aquí quien es el investigador?

- No, hace dos meses que mi relación con Waldo es completamente nula.- Letizia bajo la cabeza por primera vez, no supe discernir si era por la pena de lo que contaba o por vergüenza de hacerlo delante de Oscar...

- ¿Y porque se rompió?

- Solo le puedo decir que fue él quien tomo la decisión... Desconozco el motivo.

- ¿Practico sexo anal con él?- Dicho esto sentí un terrible dolor en todo mi brazo y hombro, me vi de rodillas y a menos de un palmo de mi nariz contra el suelo.

- ¡Es usted un hombre incorregible y odioso!- Decía Letizia mientras Oscar rugía a mi espalda... Me saco de muy malas maneras del cuarto de baño y de soberano empujón me lanzo contra la mesa del salón... “Este tío fue el que público las fotos de Doña Letizia en internet” dijo el escolta pasándole el testigo al Principe Felipe, quien de manera bravucona se dirigió a mí, y no acababa de incorporarme a dos piernas cuando impacto su puño en mi carrillo derecho, volviendo a caer de forma poco decorosa al suelo. A los allí presentes gracias que pudieron sujetar al agresor y calmarlo como pudieron, mientras que yo más grogui que avergonzado trataba de recomponer mi cuerpo y alma. Insultos y amenazas inteligibles saturaban mi oído mientras me incorporaban a impulso dos de los gorilas del sequito de escoltas, centre mi mirada en dos llamas de fuego que eran los ojos de Doña Letizia sobre mí. Al tiempo entraron en tropel 3 hombres y otras tantas mujeres enguantadas en latex, con sofisticados artilugios en sus manos y cara de gente preparada. En estas que me desvanecí yendo a caer en las redes de cuatro brazos y manos que me sustentaban.

Al recobrar el sentido me vi tumbado en incomoda posición sobre el sofá, dude si no habría sido todo producto de un mal sueño al ver que estaba solo vestido con mis calzoncillos tipo “boxers” de cuadraditos azules y blancos... La realidad difumino mi esperanza de sueño, contra una pared y con más cara de susto que de indignación estaban Ana Belen y Víctor Manuel, Joaquín Sabina e Isabel, Sastron y Simoneta, y la esposa de Serrat, todos en prendas menores, cercados por los cuerpos tensos y cultivados en gimnasio de los escoltas y los miembros del C.N.I. que habían hecho su entrada segundos antes de mi desvanecimiento. En segundo plano, y vestidos estaban Don Felipe, Doña Letizia y Oscar que me escrutaba mal encarado hasta que dijo: “¡Cuidado con él!” dicho lo cual y antes de que pudiera yo decir que esta boca era la mía me incorporaron de muy malas formas dos de los vasallos, que me conducían a paso forzado hasta el cuarto de baño, abriéndose de este la puerta y saliendo Serrat con cara de ultraje acompañado de uno de los enguantados. Me impulse entonces hacía arriba a la vez que abría las piernas y tocaba con mis pies el marco de la puerta, ayudo a mi filigrana la sujeción de los matones que me agarraban de sendos brazos, rebote pues hacía atrás gracias al impulso, llevando conmigo y a traspiés a los escoltas que cayeron de espaldas y yo sobre ellos, sirviéndome estos de colchón... Serrat acudía a los brazos de su esposa buscando refugio a su vergüenza y deshonra. El resto del plantel asistía atónito a mi cabriola circense y antes de que se me viniera encima inimaginable lluvia de porrazos y golpes, acerté a gritar con todas mis fuerzas: “¡¡Todos quietos!! ¡¡yo sé donde esta el anillo!!”

Ya de pie y retrocediendo muy despacio pedía calma con mis manos a Oscar y sus secuaces que se aproximaban a mí cual manada de hienas, intercedió Doña Letizia quien solicito un minuto para que me explicase, choque contra la mesa y la rodee sin perder de vista a mis adversarios... Sin bajar la mirada mis manos tocaron la bandeja de pastas, recogiendo una entre mis dedos y levantándola ante la concurrencia, vacile al tiempo, breves segundos, y después mis dedos desmenuzaron de forma apresurada la pasta, las migas cayeron de entre mis dedos a modo de falsa nevada sobre la mesa... Y de repente, pude palpar la sorpresa como si fuera carne, mostré el anillo entre mi dedo índice y pulgar, el momento fue hipnótico, nadie lograba salir del estado paralizante que acababa de crear, después... balbuceos y perogrulladas: “No puede ser...” “Es... el anillo...” “¡El anillo! Ha sacado el anillo... de un mantecado...”

Me arrebataron el anillo de las manos, Oscar lo entrego al Príncipe que dio su visto bueno... Joaquín se aproximo como no dando crédito, y alguien de alrededor sugirió si era el verdadero, Letizia ratifico que si, pero un experto de la C.N.I. lo tomo en sus manos, saco del bolsillo del pantalón una especie de monóculo y examino con exasperante lentitud el anillo... Fueron los momentos más tensos... con la ayuda de unas pinzas separo la piedra preciosa dejando al descubierto el chatón del anillo, con sus tres colores de bandera republicana. Finalmente, giro su rostro hacía los Príncipes e inclino la cabeza en señal de aprobación. Lo que vino después fue rápido y atropellado, nos vestimos y poco menos que tuvimos que hacer juramento de no revelar jamás lo acontecido en la noche que ya daba a su fin, fui arrojado a la calle a base de buenos empujones, y una vez allí salte en busca de sombras y esquinas, a buen paso me aleje de Tirso de Molina en busca de un Bar que acabase de abrir.



Continuara

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya se lo advertí Jack, que terminaría usted en paños menores y en una poicion poco honrosa como siguiera con este juego del anillo.
Pobre Serrat!
El video una pasada, no me extraña que la erección no estuviera a la altura de los lenguetazos, yo ya veía el miembro separado de su dueño siendo engullido por la vaca cuando esta descubriera que de alli no salía nada.
besito y no deje de impresionarno.
ya tiene lista la maleta?.

Anónimo dijo...

Este final del capítulo III de los hechos, es el truco de magia mejor hecho de la historia!!!
A ver...
Los mantecados estaban ya en casa de Joaquín? O alguien los llevó para el postre?
Quién los llevó?
y Cómo se puede meter un anillo en un mantecado sin romperse? Estaban envueltos?

Pero sobre todo me intriga cómo pudo usted saber que el anillo se encontraba ahí mismo!
Pienso que fue un acto irreflexivo tan sólo para salvarse de la quema y que po casualidad notó usted la dureza del anillo allí metido!

De todas formas es asombroso...
De nuevo me quedo asín.... O_O

(De verdad es tan guapa la Leti de cerca?...a qué huele? a ROYAL ambree?)

El ano de mr. Serrat ya está bien?
Dios santo, todo el mundo en gallumbos/braga-tanga-suje!!!
Qué vergüenza!

Me muero por saber cómo descubrió usted el escondite del anilloooo!!!



Besitos a todos!



Äfrica


P.D. El último video porno es un poco cutre....Yo quería ver el mordisco y la sangre.....jajajaja!
que es lo que se merece el tipejo!!!

JACK dijo...

Por si alguien tiene dudas, el Relato de la historia aún no ha terminado. Falta el Epilogo, que pondra los puntos en la "i" y coseran heridas.

Salud y Saludos.

Anónimo dijo...

El platito de las pastas, ¡lo sabía!
¡Jack, tiene que contratarme como investigadora adjunta!

Aunque me pregunto...¿cómo sabía que estaba allí el anillo? ¿Fue un farol, una sospecha fundada, un soplo, una iluminación repentina provocada por las nuevas sensaciones experimentadas (ejem)? ¿Y CÓMO llegó hasta allí? Porque la verdad es que no veo a Leti como repostera...¿o sí?

(Por cierto, ¿se había cambiado de calzoncillos? :DD)

Ay, ay, ay...¡demasiadas preguntas sin respuesta todavía! Es usted un genio no sólo en cuestiones narrativas y de investigación, sino en el difícil arte de dejar a su audiencia pendiente de un hilo y queriendo saber más y más...

Su relato es adictivo, querido Jack, no deje pasar mucho tiempo antes de suministrarnos una nueva dosis o sufriremos un gran síndrome de abstinencia. (Hablando de ataques, vaya con el que sufrió por parte del armario Oscar y sus secuaces...¡glups, qué miedo!)

Espero con ansiedad el Epílogo y esos puntos sobre las íes que actuarán también como puntos de sutura.

¡Besos para tod@s!

P.D.: Oiga, Jack, cada vez pone la letra más pequeña. ¡He estado a punto de quedarme más cegata de lo que ya estoy! Tenga piedad de mis ojos... ;)

Anónimo dijo...

Recuerdo muy bien el caso de las fotos de la princesa Letizia. Me lo dedicó en las antiguas Nochesperdidas y allí comenzó nuestra agitada, intensa y -espero- inquebrantable amistad.

También comenzó entonces mi amistad con K, con Niña D y con Mary, y un poco después con Liver y con Äfrica.

Mil gracias por todo, mi querido detective, una y otra vez ;)

Anónimo dijo...

Juas!! Como si de un roscón de reyes se tratara!! ( Y nunca mejor dicho...
Qué cosas! Que ojo avizor tiene usted, Jack... Encontrar el anillo en el mantecado fué todo un truco de magia... solo le faltó decir... "TATATACHÁAANNN!"

Fantástico!! Espero ansiosa esos puntos sobre las ies...

PS. Coincido con Hada en el tamaño de las letras. Mi nariz quedó pegada a la pantalla y mis ojos con una dioptría más...
PS2. Cambie de modelo de gallumbos por favor!!!! (jajajaja... a cuadritos... éste hombre...)

Besucos para todas! en especial a mi Hada linda, a mi repli y a ti... Jackito!

NIÑA D

Anónimo dijo...

Menudo dolor de espalda he pillao...pero estaba tan interesante que no podia ni moverme..por favor que stressssssss...pero coño sr. Jack, no hay derecho, me deja usted siempre a medias...y hasta me parece que he cojido frio jeje no he parado de estornudar jajajajajajaja, pero yo na, sin moverme hasta el final....que cosas por diosssssss Serrat en calzotets, claro que a sus añitos ya como que poco pone jeje, el que tiene que ser un cuadro en calzotets es Sabina jajajajajaja..
Bueno pues esperaremos unos días más...y entre capítulo y capítulo quizás caiga algún que otro video de esos suyos tan....instructivo no..?
Un besazo señor mio...y cuidese usted de la realeza..

Anónimo dijo...

SUBLIME! MARAVILLOSO (Como siempre)! Volveré a comentar en otro momento! Un abrazo a todas/o! K

Anónimo dijo...

Feliz Día del Amor, la Amistad y la Ternura a tod@s.

¡Besitos!

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